Un mundo diferente, en la Rumania profunda

Cuando conocí a Marga supe que entraba en un mundo desconocido: el mundo Ortodoxo. Los principios, las costumbres, la cultura y la religión, diferían profundamente de mi mundo. Siempre he vivido en ciudades: Valladolid, Madrid, Luxemburgo y Bruselas; ciudades «abiertas» y cosmopolitas  donde la religión predominante es la católica (por las tres primeras por lo menos) y donde  el ruido, el estrés y el trafico diario se incorporan a tu ADN .

Si de verdad quieres conocer a una persona, debes ir al lugar  de su nacimiento y de sus ancestros. Si quieres conocer un país debes olvidar los mapas, las fotos y los libros y lanzarte sin miedo en medio de la gente y observar. Lo que yo pude observar en mi primer viaje a su pueblo me abrió el «baúl» de mis recuerdos de  los pueblos de la España de los años 50. El tiempo se había detenido en este paraje y a pesar de las  dificultades/incomodidades que poco a poco fui descubriendo en el día a día, este pueblo me subyugo.Leer más »

Mi jubilación en el Parlamento Europeo

El 30 de abril de 2014  celebré en Bruselas una pequeña fiesta de despedida en el Parlamento europeo, fue una fiesta muy cordial, acompañado por un nutrido grupo de buenos amigos y compañeros  para poner «punto final» a 23 años de un trabajo apasionante que tendría , por desgracia, un desenlace inesperado.Leer más »