MI JUBILACIÓN: ¿Existe otra vida después del Parlamento Europeo ?

El 1 de mayo pasado, cumplí 2 años desde que me jubile en el Parlamento Europeo .  Hoy miro hacia atrás y me doy cuenta de que el tiempo sigue pasando tan deprisa como cuando trabajaba pero con dos  diferencias importantes: el programa de cada día lo fijo yo  y los objetivos a realizar no me vienen impuestos de fuera. Eso te da una gran sensación de libertad pero también de responsabilidad. Cada día será  lo que tu decidas que sea y eso, cuando estas acostumbrado a una programación estricta , sobre todo si en tu vida activa has desempeñado  puestos de cierta responsabilidad,te produce  una sensación de «vacío» ocupacional que es necesario afrontar.

Yo no prepare adecuadamente mi reinserción ocupacional mientras estaba en activo.Por ello ,la situación «del día después» no la tenia organizada  y ello  fundamentalmente porque ejercí mis funciones hasta el ultimo día de  mi vida profesional  asumiendo la responsabilidad hasta el ultimo minuto. Esta realidad me impidió dedicar una parte de los últimos meses de mi vida activa  a pensar» en el día siguiente» .

EXISTE UN MODELO A SEGUIR PARA ALCANZAR UNA JUBILACION SATISFACTORIA?

El Parlamento europeo , organiza todos los años cursos de orientación para aquellos cuya jubilación esta próxima. Son cursos bien organizados con un abanico amplio de temas que van entre otros, de lo meramente administrativo  a temas mas enjundiosos como  la salud, el sistema fiscal a elegir ,  la elección del país de residencia en función de la problemática sucesora  e incluso la difícil «gestión «de nuestra reintegración  a la vida social .

Todos estos temas desarrollados por personal competente te dan informaciones imprescindibles que van a facilitarte  la toma de decisiones y el papeleo que exige el paso a la condición de jubilado (incluso vienen antiguos colegas a dar un pequeño «testimonio» de su experiencia personal). Todo ello es necesario sobre todo porque estamos tan «metidos» en el día a día de la Institución que infravaloramos  esta información  sin saber que antes de jubilarse hay que tomar, aveces con dos años de anticipación, decisiones que pueden condicionar tu fiscalidad futura o la de tus herederos de una forma muy negativa si no tomas medidas a tiempo. Asistir a estos seminarios es imprescindible pero, no te garantizan una jubilación satisfactoria.

Lo primero que tengo que decir es que no hay un «modelo» que pueda aplicarse a todos. Al contrario cada persona debe decidir  cual será su «camino» en la tercera fase de su vida . Debo decir que,  saber lo que quieres hacer o como quieres»llenar» el resto de tus días, te obliga a «sentarte» frente al espejo y preguntarte:  ¿Quieres llenar de años tu vida  o quieres dar vida a tus años?

Pronto me di cuenta de que buscar únicamente  el objetivo de asegurarse una «vida larga» era ,por si solo, insuficiente  si  quería tener una vida «llena» . Entonces, ¿cómo conseguir» redefinir» ,en esta fase tan importante de la  vida,  mi «mundo» personal, familiar, social,intelectual y espiritual?

CÓMO HE REORGANIZADO MI MODO DE VIVIR

Al principio necesitas simplemente dejar pasar unos meses para ir tomando conciencia de la nueva situación. La primera modificación son los horarios para levantarse. Todos los días son «sábado», es decir el síndrome de recuperar sueño el fin de semana deja de existir ya que nada te urge para poner el despertador a las siete de la mañana. Esto provoca que los primeros meses te sigues levantando «pronto» por inercia y poco a poco vas ajustando la hora , incluso retardándola «peligrosamente» pudiendo caer en el «vicio» contrario . Es decir levantarse demasiado tarde.

Al cabo de tres meses el reloj biológico  se pone a punto y solo duermes entre ocho y nueve horas que es un máximo a no sobrepasar nunca sopena de caer en dejadez física  e intelectual.

Si has elegido ,como es mi caso, fijar la residencia definitiva en tu ciudad de origen , la familia es un elemento muy importante para ayudarte a «aterrizar» suavemente. Los contactos perdidos durante tantos años de ausencia  vuelven poco a poco, gracias a esa ayuda familiar. La reinstalación ,aunque solo sea desde el punto de vista de la simple logística, es siempre difícil , por ello disponer de informaciones elementales sobre ( carpinteros, electricistas, empresas de construcción solventes, médicos, etc.)   para asegurar que no cometes errores de principiante son verdaderamente importantes.

Una vez asegurada la parte material de la reinstalación (mas de 12 meses) empece a valorar mi tiempo libre para intentar  buscar mis objetivos personales. Objetivos que debían tener como «norte»  realizar actividades que me produjeran «satisfacción». Por eso me matricule en la Universidad de Filosofía y letras para hacer un curso de historia medieval  de España (siglo IV al XV) que acabo de terminar y que ha sido fuente de satisfacción diaria, mientras he asistido a las clases. (Sentí la necesidad imperiosa de «bucear» en nuestro pasado para intentar comprender mejor nuestro presente.)

Esto lo he complementado con mi incorporación como  voluntario a la Cruz Roja , que me ocupa dos días a la semana en trabajos de tele-asistencia a personas mayores que viven solas ,complementada con la visita a domicilio una vez cada 15 días. A ello debo añadir mi colaboración una vez al mes en distribución de alimentos para familias que están fuera de las coberturas sociales habituales.

Estas actividades, aparte de situarme en la vida real, me han abierto horizontes para mi desconocidos hasta ahora. Esto es muy distinto de lo que venia haciendo, pero puedo asegurar que he sentido mayor satisfacción personal descargando un camiones de alimentos procedente de la Comisión ( programa FEAR), destinados a la Cruz Roja, que asistiendo a reuniones o presidiéndolas en el Parlamento. Me he sentido mas útil viendo que mi  actividad, aun siendo pequeña y limitada , generaba mas beneficio directo  que las» sesudas reuniones» que solo servían para cimentar el «abismo» entre la teoría y la practica.

Para completar mi «reinserción social» asisto a reuniones que comportan distintas actividades ( relajación, meditación en grupo, o formando parte del coro de mi «pueblo»). Esto me  ha ayudado mucho  a crear un círculo de nuevas  amistades que poco a poco se va ensanchando.

¿EN BUSCA DEL RECONOCIMIENTO PERDIDO?

Parece una pregunta grandilocuente y retórica  pero es exactamente eso. Hay un momento inexorable que hay que digerir y es la «caída» en el»anonimato del pensionista«.  Es sorprendente  como nos afecta cuando la jubilación   te llega a pesar de conocer perfectamente «nuestra fecha  de caducidad laboral». Por ello  buscamos , aunque a veces lo neguemos, el reconocimiento  entre quienes nos rodean: la familia,  los amigos o nuestro entorno social mas próximo. Ese reconocimiento  profesional del que antes gozábamos y que ahora nos  falta, no daba la felicidad pero si un sentimiento de seguridad.

Ahora intento reemplazar el «reconocimiento» profesional y cambiante por otro mas profundo y duradero  que solo lo obtendré cuando  haya conseguido transformar la actitud de «jubilado pasivo» en una actitud de interés permanente por  lo que me rodea: la familia , los amigos , el entorno social , intelectual , político,  etc.

Dos  son los factores decisivos en estos momentos  de la vida : primero fomentar la curiosidad  intelectual  para seguir «aprendiendo» y en segundo lugar,   mantener un espíritu de colaboración activa y generosa  con la sociedad que nos rodea. Tenemos  una necesidad imperiosa   de sentir que seguimos siendo ÚTILES y de que aun podemos aportar  «algo» a la gente de nuestro entorno para poder vivir una jubilación satisfactoria y quizás obtener un» pequeño reconocimiento», aunque el verdadero «reconocimiento» te llega al sentir por la noche cuando vas a dormir que ese día has hecho «algo» útil.

No puedo decir que lo haya conseguido todavía, pero estoy en ello. No hay que fijarse metas inalcanzables . Hay que escuchar a nuestro cuerpo y ver hasta dónde podemos llegar. Mantener ese espíritu de niño que se interesa por todo y preguntar siempre sin miedo a  parecer un «inculto funcional». Esto ayuda a mantenerse joven de espíritu y también, por que no de cuerpo. El contacto «abierto» con los demás nos enseña cada día cosas nuevas que , solo las lecturas , aunque sean imprescindibles, no nos las dan.

Intento seguir profundizando en esta vía.

Muchos me dicen : ¿Pero cómo puedes adaptarte a un entorno social e intelectualmente tan  limitado, en comparación con tu  vida precedente ?  Yo respondo siempre que no hay horizontes «limitados», la limitación es algo que, a veces sin darnos cuenta, nos la imponemos a nosotros mismos. El gran error es no hacer nada pensando que solo podemos hacer un poco.

Cuando ahora repaso estos dos años y hago un primer balance de mi evolución como jubilado tengo  la sensación  de que, a pesar de las dificultades, me estoy integrando en mi nueva vida  de forma positiva y con nuevas motivaciones. Como me dijo Harald, mi  Secretario general  y sin embargo amigo,el día que me jubile :«Angel , aunque ahora no lo creas  hay vida después del Parlamento».

Un comentario en “MI JUBILACIÓN: ¿Existe otra vida después del Parlamento Europeo ?

  1. Gracias por su consejos, los seguiré 🙂 cuando llege para mi la jubilacion, aun un poco antes como lo dice Ud. Por otro lado, la imagen de su pagina introductoria me parece como una tarjeta de condolencia.. mientras explica que se sente bien vivo ! Muy larga jubilacion en llena salud ! 🙂

    Me gusta

Deja un comentario