
El verano de 2016 será para mi el verano del descubrimiento de la alta montaña. Toda mi vida he destinado el mes de vacaciones al mar , en diverso sitios de España y del extranjero sin ni siquiera pensar en la posibilidad de descubrir otros destinos.
La verdad , es que Marga «tiro» de mi muy diplomáticamente y un poco a regañadientes reservamos un apartamento en «Bonneval sur Arc» donde debíamos encontrarnos con unos amigos que provenientes de Bruselas, iban a pasar unas semanas allí con nosotros.
Nunca pensé que esta primera experiencia fuera a dejarme tan buenos recuerdos.
MI PRIMER CONTACTO
Después de hacer un viaje en coche desde Valladolid (1.344 KM), haciendo noche en Toulouse, llegamos al anocher del segundo día a Bonneval sur Arc. De noche , casi cerrada , nos costó dar con el apartamento . La noche nos impidió ver el paisaje en el que habíamos «aterrizado» y sin apenas saber donde estábamos, dormimos esa primera noche.
Bonneval sur Arc , es un pueblecito, de 260 habitantes que durante la época de invierno se llena de amantes de la nieve . Situado a 1880 meros de altura es el pueblo mas bonito de los Alpes franceses muy cerca de la frontera Italiana y en pleno corazón de la Saboya rodeado de unas montañas majestuosas que te cortan la respiración y en donde se pueden ver con carácter permanente glaciares espectaculares que como vigías se alzan sobre el inmenso valle que se abre a sus pies.
En el mes de agosto, el paisaje es también impresionante pero alejado de todo lo que suponga deporte de invierno. Todo es verde ,las grandes praderas de las montañas recobran la vida propia del verano con vacas y ovejas paciendo que les dan un aspecto bucólico que el visitante invernal no puede ni imaginar.
Cuando al despertarme salí al balcón del apartamento me quede impresionado por la grandeza y belleza del paisaje, por el silencio que desprenden las montañas y por el rumor del río Arc que atraviesa el pueblo de cascada en cascada hasta que se remansa en el valle.
EL PUEBLO ANTIGUO
Bonneval , tiene dos partes bien diferenciadas: el pueblo antiguo de construcción tradicional en piedra y la parte moderna , donde fundamentalmente los propios habitantes del lugar han ido construyendo apartamentos mas modernos , pero con el estilo propio de la alta montaña.
El encanto de la parte antigua es extraordinario. Las casas de una planta o máximo de dos fueron construidas en piedra del valle con techos de piedra( laminas de 160 kilos cada una que se superponen sobre una base de madera que increíblemente soporta el peso ) especialmente ideados desde tiempos inmemoriales para soportar, durante meses, el peso de toneladas de nieve que literalmente sepultan el pueblo y las viviendas durante mas de cuatro meses cada año.
En el centro del pueblo se abre a una plaza donde se encuentra uno de los pequeños hoteles existentes , la panadería del pueblo y una estatua que recuerdan a los caídos en la segunda guerra mundial.
Las tropas alemanas, fueron destruyendo sistemáticamente todos los pueblos del valle y se detuvieron a 10 Km de Bonneval (lugar donde se ha levantado una capilla a la Virgen en señal de agradecimiento).
Tras la segunda guerra mundial ,todos los pueblos del valle fueron reconstruidos poco a poco en un estilo moderno perdiendo con ello uno de los encantos mas importantes de este valle.
Bonneval, gracias a este azar de la historia sigue mostrando al visitante el estilo de sus casas en piedra ,todas ellas mas que centenarias,haciendo de este pueblecito de 260 habitantes el mas bonito y original de los Alpes franceses.
Callejuelas estrechas, casas de estilo tradicional construidas en torno a la iglesia , en donde se puede asistir a la misa diaria. La Capilla/Iglesia rezuma belleza en su simplicidad de la que se sienten orgullosos sus habitantes.
EL PUEBLO NUEVO
Desde los años 60 el pueblo comenzó a ser objeto de atracción .
El deporte de la nieve comenzó a calar en una sociedad que salía con dificultad de los efectos de la gran guerra y encontraron en este pueblecito un lugar inigualable para la practica de todos las especialidades de la nieve .
Los lugareños pronto se diere cuenta de la imposibilidad de recibir a tanto deportista y se construyeron dos hotelitos mas que pusieron de manifiesto enseguida su insuficiencia.
A partir de la avalancha turística de los años 70 los lugareños decidieron empezar a construir a 500 metros del pueblo original apartamentos que poco a poco se han convertido en su fuente de ingresos mas importantes no solo en invierno sino también en verano.
Actualmente , y según las guías de turismo editadas por el centro turístico de Bonneval hay 195 apartamentos destinados al alquiler por semanas . Estos apartamentos,con todas las comodidades necesarias pueden recibir , según sus dimensiones ,ente 4 y 10 personas por apartamento.
Eso quiere decir que en las épocas «altas» Bonneval pasa de 260 habitantes a mas de 1500 personas que se pueden alojar en el mismo pueblo sin necesidad de buscar alojamiento en los pueblos limítrofes.
ECONOMÍA
Bonneval sur Arc es hoy día un pueblo de alta montaña, perfectamente equipado para aquellos que vienen a practicar los deportes de invierno, y que durante el invierno tiene la economía floreciente de una estación de esquí a pleno rendimiento. El resto del año vive del comercio, de los turistas ocasionales, de los amantes de la montaña , del senderismo ( especialmente en verano) y de la fabricación de quesos (azules) magníficos. A ello hat que añadir la elaboración de toda una serie de embutidos autóctonos que pueden sorprender por su sabor y calidad
VERANO EN BONNEVAL SUR ARC
Yo soy hombre de nieve. Me gusta verla pero no pisarla. Pisando nieve me rompí el hombro y sufrí dos operaciones que me exigieron 8 meses de rehabilitación dura y penosa.
Soy un amante «tardío» de la naturaleza. Me encanta el senderismo y descubrir paisajes tras largos paseos.
Los he dado y muchos , aquí en Castilla, pero nunca lo había hecho rodeado de un paisaje de alta montaña. Esto es otra cosa. Excursiones a pie desde Bonneval hay para llenar una estancia de dos semanas sin repetir itinerario. A 2.200 metros de altura y a 6 km aproximadamente de Bonneval se encuentra la aldea L’ECO. Conjunto de diez casas construidas hace muchos años cerca de una capilla a la que se accede en pequeña «escalada». En esta aldea perdida que queda incomunicada durante el invierno, existe un pequeño restaurante «CHEZ MUMU» de obligada visita para todos los senderistas donde ademas de beber se puede degustar magnificas tartas caseras aparte de diferentes tipos de» creps» que te devuelven»la vida» después de la subida .
Para llegar hasta l’ECO , hay dos posibilidades un carretera forestal, donde al comienzo hay un cartel que te dice que es peligrosa y que la tomas bajo tu exclusiva responsabilidad o a través de un sendero con «pequeñas» dificultades donde vas cambiando de paisaje cada 200 metros y en subida constante
Para el peatón que escoge el camino forestal ( en principio mucho más fácil) el peligro esta en poderse apartar para dejar pasar a los coches que a pesar de las advertencias suben constantemente hasta la aldea de l’Eco. Esta aldea es el punto de partida para iniciar la marcha a pie hacia los glaciares que se encuentran en las cumbres cercanas. Por cualquiera de los dos caminos hay que contar unas dos horas de marcha a pie. Mi consejo, el camino forestal.
LE COL DE L’ISERAN (2770 METROS DE ALTURA)
Lo más espectacular de Bonneval , es que al llegar al pueblo termina la carretera. Solo es posible seguir si subes el «Col de l’Iseran». Es decir Bonneval es estación «terminus» o te das la vuelta o subes el Col.
Para los amantes del ciclismo y del Tour de Francia este col es un autentico icono. La subida al puerto arranca en el mismo pueblo de Bonneval y asciende desde los 1880 metros hasta los 2.770 en medio de una subida que en condiciones climatológicas adversas puede ser una experiencia dantesca, incluso para los que suben en coche. En verano , con el coche vas subiendo pacientemente los 12 km de rampas permanentes , sin posibilidad de distracción para el que conduce pero autentico regalo para la vista para los acompañantes .
Subiendo recordaba las retransmisiones de TV del tour de Francia de la subida a esta puerto. El respeto que me merece este deporte subió muchos enteros cuando el coche abordaba las rampas de desniveles suficiente para hacer sufrir al motor del coche. Cuando llegamos a la cima , el paisaje cortaba la respiración, el frío era intenso (en la mañana soleada de agosto) y exigía prendas de abrigo para lo que no estábamos preparados. No tardamos mucho en pasar al refugio y cuando nos calentamos volvimos al coche para descender.
Al llegar a la cima (2770 m) , las montañas seguían rodeando el paisaje subiendo hacia donde solo se ven glaciares que brillaban como espejos bajo el sol.
Un pequeño bar/restaurante en la cima se alzaba en medio de la nada donde a la puerta un cartel te anunciaba: «no hay agua corriente ni funcionan ningún tipo de teléfono».(Un aviso para todos aquellos que pretenden ir a los servicios con «urgencia) Esta construcción hace también las veces de refugio para los montañeros que se arriesgan a subir hasta estas alturas en los meses mas duros, pero el restaurantese cierra en el mes de noviembre y no vuelve a abrir hasta la llegada de la primavera.
La sala principal de este refugio, estaba adornada con una exposición de fotos de momentos históricos de este «col» y donde se veían escenas de la segunda guerra mundial y del papel que jugo esta montaña durante ese trágico periodo, así como los momentos mas gloriosos del «Tour» de Francia . Ver una gran foto de Federico Martin Bahamontes en plena ascensión fue una alegría como español y como aficionado al ciclismo. Sus hazañas subiendo como el «águila de Toledo «quedaran allí reflejadas para la historia.
Bajando el «col de l’Iseran» me sorprendió ver a esa fila interminable de aficionados de todas las edades que con parsimonia y entrega admirable subían en bicicleta hasta la cima.Hay que ver para creer como familias enteras de padres , hijos e hijas subían el col con la voluntad del peregrino que sobreponiéndose a las dificultades y con gesto de sufrimiento subían pedalada a pedalada por esa montaña que merece el respeto incluso de los automovilistas .
Yo, que no me siento inclinado a los deportes de invierno, me he prometido volver allí , pues si existe una belleza tal en verano , en invierno debe ser un espectáculo para ver disfrutarlo al menos una vez en la vida.
Aquellos que nunca se han acercado a estos lugares se lo recomiendo muy sinceramente. Pasar allí una semana constituye un descanso para el alma y para el cuerpo, tan necesario en estos periodos en el que el estrés esta dominando nuestras vidas.
Por supuesto los apartamentos sea en invierno o en verano hay que alquilarlos con nueve meses de anticipación, pero la información turística del lugar en internet es muy completa.
Tù historia veramente da ganas de descubrir esta region de mi pais ! genny
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